¿POR QUÉ COMPRO LO QUE COMPRO?
Tomado de http://farm2.static.flickr.com/1286/710892962_261f61d0ac.jpg?v=1183511470
Todos sabemos que los productos requiere de una gran inversión en publicidad para lograrnos seducir, ¨ ¿pero qué tan impulsivos somos como consumidores?¨ Tal vez lo suficiente para que las compañías de confitería y de alimentos tengan un crecimiento tan acelerado cada año y que, según las cifras, las ventas se disparen a través de una compra no planeada.
La publicidad es cada día más agresiva, se preocupa cada vez más por persuadir de la mejor forma y estimular cada uno de nuestros sentidos. A través del P.O.P nuestros impulsos consumistas en lugares como tiendas, supermercados y autoservicios son absolutamente contundentes. Hablando de marketing mix, la plaza es uno de los factores más importantes a la hora de promocionar un producto, el punto de venta se presta para generar recordación de marca, tanto en la mente como en el corazón, y cumple una función decisiva en la línea de vida de un producto.
Los ¨magos¨ especialistas en sicología del consumidor se han dado cuenta que a la hora de comprar, los hombres se persuaden por la forma y las mujeres por el olor de los productos. Nos han atacado avivando nuestro orgullo masculino para ofrecernos cosas que tal vez solo vayamos a utilizar la primera vez, ¨ ¿pero por qué diablos lo compramos, si muchas veces sabemos que estamos siendo conquistados por una publicidad engañosa, de algo que no va a funcionar y que muy probablemente vamos a desechar?¨ .
Todos hemos sido víctimas del mismo ¨asesino¨; nuestros impulsos consumistas. Muchas veces podría entenderse como cruel el trabajo de los profesionales en mercadeo y publicidad, pero todo va entrelazado y excusado con la generación de empleo, con el progreso de un país y con el ánimo de satisfacer las necesidades de la forma más creativa.
Seguiremos el resto de nuestras vidas luchando contra nuestros impulsos, invirtiendo en productos que generan un estado de satisfacción personal y que de algún modo nos hacen felices durante un tiempo, de una forma poco convencional que nos seduce, nos apasiona y poco a poco se convierten en nuestro primer grado de recordación de marca tanto en la mente como en el corazón.



Staessy Casilimas dijo
Nada que hacer... totalmente de acuerdo que en este país y bajo nuestra propia cultura o quizá "alguna colada por allí" aunque suene cruel todos estamos cumpliendo nuestro papel tanto el consumidor con sus reacciones impulsivas, como el publicista logrando la manifestación de estas... supongo, o al menos lo digo por mi experiencia consumista, que la relación consumidor - publicista, vendedor ... es recíproca... cambia el uno y genera el cambio en el otro... Definitivamente leer este articulo nos deja pensando y nos dibuja una extraña sonrisa, nos hace transportarnos a muchas situaciones que muestran esta relación y la capacidad tan aterradora que tiene la publicidad de cumplir con su labor.
10 Noviembre 2008 | 04:22 AM